I.1.- El Carácter Humano y Social de la Música.
Uno de los más grandes problemas de los que han sido objeto todas
las civilizaciones humanas lo ha constituido la educación. Las
más diversas civilizaciones se han pronunciado, en medidas tendentes
a preparar a las generaciones más jóvenes para que sean
capaces de integrar la sociedad, adaptarse a ella y convertirse en factores
propulsores de una sociedad cada vez más avanzada y perfecta.
Platón, citado por Prieto Figueroa (1990), definía la
educación por su finalidad que para él era "dar al
cuerpo y al alma la belleza y perfección de que son susceptibles",
belleza referida a los valores y cualidades morales del individuo, así
como a la forma estética del cuerpo.
Para Kant, como para Rousseau, el hombre posee virtualidades
que lo hacen capaz de una progresiva perfección, si para ello
interviene la educación. Por ello decía "Es posible
que la educación vaya mejorando continuamente y que cada generación
dé un paso hacia la perfección de la humanidad, es la
educación la que contiene el gran secreto de la perfección
humana". Tal hecho humano no lo veía Kant como beneficio
individual para privilegiados sino como un proceso general... de la
especie humana (Prieto Figueroa, 1990: 15)
Podemos observar tan solo con estas breves citas, la importancia de
la educación como función social en la que convergen aspectos
diversos como la necesidad del hombre de prolongarse en el tiempo, de
elevar y expresar su condición física, intelectual, espiritual
y moral, de transmitir sus técnicas costumbres y tradiciones (lo
que implica evidentemente "comunicación") y de organizarse
en pro de los mejores procedimientos que influyan significativamente en
los individuos de su sociedad; en tal sentido, Blanco Tovar (1994) destaca
tres elementos fundamentales que caracterizan a la educación como
un hecho social:
- La educación es un hecho real y concreto.
- El sistema educativo organizado y el grado de tecnología educativa.
- El carácter intencional de perpetuidad."
Conscientes de las necesidades individuales y sociales del ser humano,
hay quienes comienzan la búsqueda y selección de las disciplinas
que como vías de perfección se deben implementar en un
avanzado sistema educativo. Entre estas disciplinas se cuenta con la
participación de la música, la cual, ha sido considerada
por innumerables filósofos y pedagogos como uno de los medios
mas apropiados, tanto para influir en el desarrollo del niño,
como en los procesos de enseñanza aprendizaje.
Filósofos como Aristóteles y Platón, atribuían
a la música virtudes únicas y esenciales para la formación
del individuo: "... su poder de influir profunda y beneficiosamente
en el individuo, modificando sus estados de ánimo (Aristóteles)
e introduciendo en su espíritu el sentido del ritmo y de la armonía
(Platón). (Hemsy, 1964: 18)
Por otra parte, la música se presenta como una actividad esencial
y necesaria del hombre que surgió a través de su interdependencia
y de la ya mencionada necesidad de expresarse como individuo y comunicarse
como ser eminentemente social, ejerciendo una influencia determinada de
acuerdo al contexto particular que rodea a cada individuo.
En relación a lo dicho anteriormente es pertinente analizar algunas
concepciones generales sobre la música, consideradas de gran importancia
como punto de partida para este estudio.
La música, como lo señala Hemsy (1964) "es un lenguaje
y, como tal, puede expresar impresiones, sentimientos, estados de ánimo."
(p: 25)
Concebida así, la música como lenguaje es universal, no
conoce fronteras y es un medio de comunicación no solo de palabras
sino de emociones.
Por su parte, Porcher (1975) considera que la música es "fuente
inagotable de estímulos, equilibrio y dicha para la personalidad
del niño"(p: 64).
Considerada de esta forma, la música se transforma en una herramienta
invalorable para quienes tienen la tarea de formar la personalidad del
niño, de encargarse del arduo trabajo de desarrollar en él
no solo sus capacidades físicas, sino también sus emociones
y sentimientos.
Hemsy (1964), también expone que:
La infancia es movimiento, actividad, ensayo constante, vida
que pugna por proyectarse y hallar un cause por donde fluir libremente.
La música posee las condiciones necesarias para llegar a
satisfacer sus más íntimos anhelos. (p:13).
I.2.- Historia y antecedentes.
En las sociedades primitivas, la música ocupó casi siempre
un lugar privilegiado, hallándose, por lo general, ligada a la
vida misma del grupo.
En las antiguas civilizaciones la música desempeñó
una función social y educativa, pero donde alcanzó mayor
esplendor y jerarquía fue entre los griegos, donde existió
una clara conciencia de la necesidad de difundir la práctica musical
en la sociedad.
Allí, la música que se enseñaba desde la infancia,
era considerada fundamental en la formación de los ciudadanos.
El estudio de instrumentos y el canto, sobre todo con la lira y la flauta,
era muy difundido.
La música ocupaba una jerarquía que podía compararse
con la filosofía y la matemática. Le eran atribuidas virtudes
como su poder de influir profundamente en el individuo, modificando sus
estados de ánimo e introduciendo en su espíritu el sentido
del ritmo y la armonía, que para los griegos abarcaban la vida
entera.
En la historia de la música de Occidente Cristiano, Guido D' Arezzo
se destacó por sus virtudes pedagógicas en el plano de la
enseñanza musical.
A lo largo de la Edad Media, la música junto con la aritmética,
la geometría y la astronomía constituían el "Cuadrivium",
y fue uno de los medios para expresar el espíritu religioso de
la época.
En el Renacimiento, especialmente durante la Reforma, se planteó
la necesidad de popularizar la enseñanza de la música.
Lutero afirmaba que la música ejerce un poder de gobierno sobre
el mundo y recomienda que se le coloque en primer lugar junto con las
Humanidades y las ciencias, como parte del pensum de estudio en las escuelas.
A partir del siglo XVIII, surgen grandes inquietudes en el campo pedagógico
con respecto a la educación musical, su principal representante
fue Rousseau; más tarde Pestalozzi, Fröbel, Montessori, Wilhem
y Decroly, continuaron con el trabajo comenzado por Rousseau.
I.3.- Bases Teóricas y filosóficas.
I.3.1.- Rousseau: (Suiza, 1712-1778)
En 1751 comenzó a publicarse en Francia la "Enciclopédia".
Para escribir sobre música fue llamado Juan Jacobo Rousseau; de
joven había trabajado como maestro de música, preparó
un diccionario musical y demostró siempre un gran interés
por este arte.
En su gran obra el "Emilio", desarrolla un plan de enseñanza
musical, propone canciones sencillas, escritas especialmente para niños.
Dice que cuando el niño sienta el gusto por la música debe
impartírsele la enseñanza del solfeo y de la escritura.
Igualmente recomendaba el cultivo del oído, la rítmica y
la improvisación .
En esta época abundaron los creadores de sistemas simplificados
para la enseñanza - aprendizaje de la música.
I.3.2.- Pestalozzi: (Suiza, 1746- 1827)
Heredero de las ideas pedagógico - musicales iniciadas por Rousseau;
comprendió la importancia de la música para el niño
a partir de su primer año de vida. Plantea una metodología
rígida que exige del niño un aprendizaje serio de la teoría
antes de llegar al canto.
Pestalozzi consideraba que el canto tiene influencia sobre el carácter
y destacaba la importancia de usar en la escuela canciones nacionales.
Así, Pestalozzi expresaba su preocupación por utilizar la
música como herramienta para transmisión de la cultura tradicional.
I.3.3.- Fröbel: (Alemania, 1782- 1852)
Iniciador de los jardines de infantes. En su obra "Canciones para
la madre y el niño" decía que los niños debían
inventar melodías y aconsejaba a las madres para que trataran de
incentivar a los niños, despertando su interés por el canto
de un pájaro, por escuchar y producir sonidos armoniosos, y que
les cantaran a sus hijos lo más frecuentemente posible.
El niño para desarrollarse integralmente debía ejercitarse
en el canto, modelado y pintura, consciente de sus intereses y apreciativo
del verdadero arte.
La música debía enseñarse de manera esencialmente
práctica sin recargar a los niños de teoría, con
cantos muy simples.
En sus jardines de infantes la música ocupaba un lugar de privilegio,
se practicaban los juegos y las rondas y además se construían
instrumentos rítmicos y melódicos.
I.3.4.- Dalcroze: (Viena, 1865- 1950)
Emile Jacques Dalcroze. Músico compositor y pedagogo. Nació
en Viena en 1865. En 1892 fue nombrado profesor del conservatorio de Ginebra,
donde comenzó la innovación de la educación musical
con su famoso método de rítmica y con su particular estilo
reflejado en el movimiento y la expresión corporal.
En sus clases de música, pudo percatarse de la gran dificultad
que presentaban sus alumnos al escribir acordes; y comprendió que
el error de la enseñanza contemporánea era inducirlos a
escribir antes que aprender a escuchar.
Allí comenzó su renovación en el campo de la educación
musical, proponiéndose preceder las lecciones de armonía
de experiencias tendientes a desarrollar la capacidad auditiva, constatando
que en los niños pequeños los procesos se realizan en forma
espontánea y rápida.
Su método comprende la rítmica, el solfeo y la improvisación.
Relaciona el tiempo, el espacio y la energía, lo que da como resultado
la "Conciencia del Ritmo".
"La rítmica Dalcroze, no es solamente un método de
educación humana social, que da la posibilidad de un conocimiento
profundo de sí mismo, de sus cualidades y limitaciones, permitiéndole
no solo conocerse, sino corregir y dominar sus imperfecciones".(Ortiz
de Stopello, 1994: 57)
"Fue el pionero implicando una acción motriz, de movimiento,
conjugando música y espacio - el sentido rítmico es un sentido
muscular - dijo, por ello su método consiste en poner siempre en
funcionamiento el sentido muscular y corporal". La Rítmica,
el Solfeo y la Improvisación (al piano) forman el corazón
de este método." (Antonio Hernández Moreno, 1993: 15)
I.3.5.- Montessori: (Italia, 1870- 1952)
María Montessori demostró gran preocupación e interés
por la música como valor formativo, aclarando que "a los niños
más pequeños se les puede iniciar en la música, pero
nada más; el desarrollo ha de venir mucho después".
(citado por Guidice y Rodrigo, 1984: 19).
Basándose en el respeto a la libre expresión, aconsejó
educar el ritmo del niño con ejercicios de marcha y carrera, propiciando
así el desarrollo de los sentidos.
Se preocupó por educar el oído del niño, iniciándolo
con ejercicios en los que se reconozca el timbre, la altura, intensidad
y duración del sonido.(cualidades del sonido).
En resumen la Dra María Montessori dedicó largas páginas
a explicar como se establece el contacto entre el niño y la música
y como puede ser utilizada para la enseñanza de los niños
más pequeños.
I.3.7.- Kodaly: (Hungría, 1882- 1967)
Parte del desarrollo melódico - vocal para la educación
musical. Hace de la canción el centro de su acción educativa,
tomando como base el folklore húngaro por estar basado en la pentatonía,
es decir sistema musical de cinco sonidos (do - re - mi - sol - la). La
fononimia o representación manual del sonido, es un recurso altamente
eficaz para la entonación y el conocimiento de la partitura.
I.3.6.- Willems. (1890 - 1978)
Edgar Willems musicólogo y pedagogo belga ha realizado uno de los
más importantes aportes a la educación musical contemporánea.
Él afirma que todo niño viene al mundo con las mejores condiciones
para recibir educación musical; el principal problema estriba en
saber desarrollar y cultivar esas dotes naturales, para ello propone los
siguientes objetivos:
...que los niños amen la música, brindar el máximo
de posibilidades para que los niños aprendan la música,
ofrecer la oportunidad a todos los niños, dotar a la educación
musical de raíces profundamente humana, favorecer mediante
la música el desenvolvimiento del niño. (Guidice y
Rodrigo, 1984: 21).
Estos objetivos pueden cumplirse si el educador conoce no solo los elementos
que constituyen la música (melodía, armonía y ritmo)
sino los de la naturaleza humana (fisiología, afectividad e inteligencia)
y a partir de allí establecer una relación entre ellos.
En la educación insiste en utilizar canciones donde las dificultades
melódicas surjan gradualmente para favorecer el buen desarrollo
vocal, ejercicios que logren un completo desarrollo auditivo, desarrollo
del sentido rítmico a través de los juegos y por este trayecto
llegar a despertar y desarrollar la sensibilidad por la música.
La mayoría de los métodos modernos de educación
musical, parten de los principios y proposiciones esenciales que hacen
estos pedagogos, reconociendo la importancia del ritmo como elemento activo
de la música, además de dar un lugar de privilegio a las
actividades expresivas y creativas del niño.
I.3.8.- Karl Orff: (Alemania, 1895- 1982)
Basa su metodología en la relación Ritmo - Lenguaje; así,
hace sentir la música antes de aprenderla: a nivel vocal, instrumental,
verbal y corporal.
Según lo expresa Guerrero (1990), su contribución fundamental
fue la selección e invención de instrumentos adaptados al
desarrollo del niño agrupándolos en dos grandes categorías:
instrumentos melódicos e instrumentos de percusión.
I.4.- Educación y Música en la actualidad.
Entre los aportes más valiosos a la didáctica especial
de la música en la actualidad se pueden mencionar las enseñanzas
de Karl Orff y Jacques Dalcroze entre otros.
El método Orff tiene como punto de partida las canciones de los
niños y las rimas infantiles. La improvisación comienza
con canciones - juegos de acuerdo al desarrollo del niño. El fundamento
principal de esta primera etapa es la completa y espontánea expresión
musical propia del niño, la cual se ha comprobado, es más
conveniente que una preparación técnica extensa. Este método
otorga importancia relevante al ritmo, comprende una gran variedad de
actividades y se caracteriza por la riqueza de recursos.
El método de la rítmica desarrollado por Jacques Dalcroze
es una gimnasia especial que enseña a los músculos a contraerse,
al cuerpo a alargarse, encogerse, en el tiempo y en el espacio.
El método de Dalcroze se distingue por su ilimitada creatividad,
el educador con talento e interesado que lo use podrá crear arte,
belleza y armonía sin fronteras.
En nuestro país es considerable el reciente interés que
tanto educadores como pedagogos e investigadores están demostrando
hacia este tema, prueba de ello lo constituye el importante espacio dedicado
a la educación musical en la "Guía práctica
de actividades para niños preescolares" en la cual se le da
importancia al desarrollo integral del niño, a sus necesidades
e intereses y en fin a todo aquello que lo caracteriza para entablar una
relación "simbiótica" en la cual por el desarrollo
se descubran los elementos de la música, así, a través
de la música se estimule y facilite el proceso del desarrollo infantil
como una estructura en permanente integración.
La Educación y la Música.
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